Balance de fin de año

16 12 2009

Pienso, repienso, repaso, repisas, prisas, pistas.

Retomo, retorno y las veo revolotear, impacientes, en el jardín de mi memoria y las extraño: palabras, palabras sueltas, monosilábicas, solitarias, solidarias que hilvanan segundos, minutos, horas, días y distancias de un 2009 gastado, desgastado, cansado.

Curiosas, me espían: nos espiamos. Husmean. Suspiran. Suplican. Callan, encallan, recalan diligentes, obedientes, en mis pensamientos y se preguntan el porqué de tanta pausa, de tanto silencio.

Y desde el silencio brotan exultantes, elocuentes, felices: vuelan alto, muy alto, lejos, muy lejos. Van, vienen, vuelven, volvemos y cuentan cosas, secretos, tales como que estabas aquí y no te había visto.

Silencios y susurros entrelazan suavemente sus dedos mientras pienso, repienso, repaso, repisas, prisas, pistas…





Blue sky

7 12 2009
balcony_sky

Balcony sky

Lejos, muy lejos de aquí: el azul de un cielo mágico sobre las casitas de un barrio tranquilo me cautivó apenas lo vi (apenas nos encontramos).

Fuente: ViaMoi en Flickr.





Happy

6 12 2009

>I’m a stranger on this road<





Oh! Music

22 11 2009

Siendo ella una categoría destacada del blog, hoy no podía dejarla sin voz ni espacio en Oh!

A los melómanos del mundo: feliz día!!





El espejo imperfecto

12 11 2009

El espejo del azogue imperfecto me devuelve destellos discontinuos de una escena mil veces ensayada, miles de veces olvidada: callado, mudo, mutable (inmutable), me devuelve luces, sombras (sombras fugaces del ayer) ecos (ecos lejanos viajando en el tiempo) que se suceden ante mis ojos ajenos al despliegue de una danza íntima (audaz) del ayer y el hoy mientras me arreglo (maquillaje suave) y repaso la agenda del día, la de un día cualquiera, como el de hoy. Listo. Estoy lista. El espejo del azogue imperfecto fragmenta mis preparativos de último momento como en un flashback de película (o flashforward, quizás). Se hace tarde (7:05). Me apuro. Bolso y celular en mano, salgo. Taxi! En exactos siete minutos llego a destino. Colegas, palabras sueltas, ideas emergentes (urgentes), planes, cambios, ajustes, desayuno: así, la vorágine de lo cotidiano lleva mis pensamientos a otros lados (me lleva a otros lados) y él queda atrás, en pausa, en medio de una habitación desordenada. Sí, el espejo del azogue imperfecto, el de las escenas múltiples, el que ahora apacigua las voces del ayer (ayer es hoy, también) y recoge los hilos de las primeras luces de la madrugada, espera (me espera). Paciente, hilvana, deshilvana, sonríe, dormita y espera. Sí, el espejo del azogue imperfecto me espera.





Paisaje bucólico

10 11 2009

-Cuando escriba mi autobiografía, ésta va a ser una buena página -le dice Enriqueta a Fellini.

Liniers

Mirá el original.





Las vueltas de la vida

3 11 2009

-A veces estás arriba -le dice el duende del bonete a rayas ocre y blanco al duende del bonete a rayas colorada y blanca.

-A veces estás abajo -le dice el primero al segundo.

-Y otras veces -hace una pausa el duende del bonete a rayas ocre y blanco, ambos sujetan sus bonetes y continúa-: Otras veces se pone interesante.

Como siempre, mirá el original.





Slow dancing

24 10 2009




Nuevo mundo

20 10 2009

Los ojos de la chica de pelo corto se posan sobre las lucecitas vacilantes de cierto verano urbano en algún lugar, en ningún lugar; anhelantes, ellos buscan las orillas del atardecer, allí donde los recuerdos y el infinito se juntan. Suspira, suspira hondo: quiere acordarse de todo, aunque el todo sea olvido. Golpean a la puerta. Ya es hora. Suspira otra vez. Cierra el cuadernito de notas, se mira al espejo y sale. Adónde va? Y con quién? En la semipenumbra de la estancia, me quedo. La soledad y el vacío estremecen, conmueven: enciendo la luz del escritorio. Mis manos acarician la áspera textura de la tapa del  diario de viaje y lo abro. Transito de memoria el paisaje de ecos y silencios y más silencios que anidan detrás de una sucesión casi perfecta de palabras en pausa (tal vez) hasta que ese final inesperado sale a mi encuentro (el frío de su presencia me alcanza una vez más). Resignada, ando y desando el blanco de las últimas hojas y busco. Qué busco? Algo. Un mensaje en cache, un nombre o una pista que me lleve hasta aquel verano, en algún lugar, en ningún lugar, pero nada, no encuentro nada. Qué pasó después? Evidentemente, volviste; volviste a los tuyos: si no hubieras vuelto, hoy, no lo tendría en mis manos. Aún así, desde el silencio de las últimas páginas, intuyo susurros, abrazos y adioses. Aun así, insisto, desde el silencio de las últimas páginas imagino un barco surcando las olas de un océano apesadumbrado rumbo al nuevo mundo.

1922

1922





Intermezzo

15 10 2009