El último post
El sábado pasado, sin querer, publiqué el último post que todavía no estaba listo. Ahora, todo o casi todo está en su lugar y empiezo de nuevo. Me costó decirlo pero lo digo: me despido. Me voy y conmigo las historias que supieron darle vida al blog durante un buen tiempo. Respiro hondo y me despido de ustedes: de los que dejaron huella, de los que simplemente dejaron sus trazos silenciosos dibujados en las estadísticas de mi escritorio, de los que están, de los ya no están; de todos, todos, sin excepción. No es que les haya dicho adiós para siempre sino tan solo hasta pronto. Igualmente, me llevo las historias de Oh! a un lugar tranquilo, allí donde las ideas puedan descansar, decantar (cantar), depurar, descartar, a la espera del momento oportuno para resurgir bajo un nuevo formato, quizás, en una de esas, nunca se sabe. Como les decía me voy, me mudo (muto, transmuto). Hasta pronto y muchas gracias!!